Cielo
Un par de veces al día miro hacia el cielo. Él, que es como mi hermano humano también lo hace, mira hacia arriba, piensa, se rie, busca colibríes y entra a la casa.Yo lo miro y cuando anda tristón le pongo los ojos chinitos, bajo mis orejas y lo ataco con mi lengua. Se le escapan unas carcajadas que me dejan tranquila. Misión cumplida. No tengo otro pago mejor que un abrazo suyo bien apretado, que me despeine la cabeza y me invite a entrar a la casa.
Cuando él llega de la pega, y antes de ponerse a chatear, le pido que me lea algo de acá, un blog bien perro que me encanta, y como no le pego todavía mucho a la lectura, disfruto su voz recitándome. Les recomiendo que le pidan a sus hermanos (o papás o como los llamen) humanos, que hagan lo mismo. Nunca vienen mal unos posteos bien escritos por esos loquillos que nos quieren tanto como a las canciones que escuchan.
Yo por ahora, me dedicaré a buscar colibríes y no ladrarles, para que cuando él ande tristón los vea y me sonría, como suele hacerlo.
Bellota.
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sabes?.. tengo un serio problema con las connotaciones que se le atribuyen a las palabras.. finalmente el lenguaje en mi "mundo" a veces es limitante. Por ejemplo ahora solo se me ocurre una palabra "espejo", el problema es que por si sola puede ser algo monstruosa, sin embargo en este caso es una excelente palabra.